Tengo una conocida y que no se parece nada a mi (lo que comúnmente
se suele decir) que la han apodado la “heroica” por su forma de llevar adelante
los devaneos amorosos de su esposo. Sus más íntimas amigas (y solo entre ellas manejan tan
rebuscado apodo) la llaman con un sobrenombre por demás curioso: “Heras”. Así
que yo, en la búsqueda de más información sobre esta nueva amiga, y con la orejita bien atenta a las conversaciones
de sus lindas allegadas, al escuchar el nombre “Heras” (y recordando que una de
ellas, la más ingeniosa para colocar los sobrenombres, le encanta la mitología
griega) me puse indagar por dicho nombrecito. ¿Y adivinan que?...Me encontré
que la famosa “Heras”, era nada más y nada menos la diosa del matrimonio de la antigua Grecia.
Pero eso no es todo, leyendo más su historia, la famosa Heras, había sido nada
más y nada menos que esposa de Zeus (el más famoso dios de la mitología griega)y
que “coincidentemente” con mi amiga, ésta había tenido que lidiar con todas las
amantes del tan famosito esposo, que de santito no tenía nada. Imaginen que a
pesar de los juros y perjuros de tan
afamado esposo de no serle infiel, la pobre Hera tenía que soportar una y otra
vez sus innumerables aventurillas. Entonces me pregunto: Si las diosas han
pasado por esto ¿Qué podemos esperar nosotras las humildes mortales? Les mando una imagen de ella y además indagaré
más sobre Heras y les contaré posteriormente la manera en que dicha diosa se
vengaba de su “noble” esposo. Areguaaaa…….
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